lunes, 10 de octubre de 2011

Cruce a Nado de El Estrecho de Gibraltar. 27-Agosto-2011.

El pasado sábado 27 de agosto de 2011, fue el día en el que el nadador Rubén Gutiérrez, se convirtió en el primer Talaverano en realizar el Cruce del Estrecho de Gibraltar a Nado.
Pero esta historia empezó mucho antes, en el verano de 2010, cuando mi compañero en el Club Natación Jerez, y compañero de travesías a nado, Gonzalo Orozco, me comentaba que quería hacer algo más largo que las típicas travesías en las que participamos, algo en plan reto, y salió el tema del Estrecho de Gibraltar. Pronto se enteró nuestro amigo Manuel Laborda, compañero también de travesías y del Club Natación Dos Hermanas, y sin pensárselo dos veces se unió al proyecto. Poco tiempo después, esto llego a oídos de Iván Franco, uno de los entrenadores de la sección máster de nuestro club, y también nadador de la misma, que tenía el cruce del Estrecho como uno de sus sueños, y se unió también. Con lo que ya estábamos 4, el número máximo de nadadores, que permite la Asociación que crucen juntos.
El equipo ya estaba formado a finales del verano pasado, aunque casi no volvimos a hablar del tema hasta que por el mes de febrero de este año, nos llamó Iván, diciendo que había visto en la página de la Asociación, que los cruces del verano de 2011 ya estaban cubiertos. Se puso al habla con Rafael Gutiérrez, presidente de la asociación del cruce a nado del estrecho de Gibraltar, y consiguió que nos hiciese un hueco en la segunda quincena de agosto, cuando se sucediesen varios días favorables, a condición de que nos pudiese avisar casi de un día para otro. El proyecto ya tomaba forma, así que nos pusimos a buscar información para organizarlo todo. Hablamos con nuestro gran amigo José Luis Larrosa, que ya había cruzado el Estrecho, para asesorarnos. Elaboramos un proyecto para buscar patrocinadores. Y empezamos a enfocar los entrenos hacia este reto. Subiendo de metraje las sesiones, haciendo algunas dobles sesiones, entrenando también los sábados, etc...
Así llegamos al verano, donde empecé a entrenar a diario en el mar, y aumentando el número de las dobles sesiones. Después llegaron las grandes tiradas, llegando a nadar hasta 3h seguidas, haciendo 9 - 11 km por sesión. Algunos entrenamientos los 4 juntos para practicar cómo nadaríamos en el Estrecho. Y algunos entrenamientos de aclimatación al agua fría, a 16-18 grados, en Tarifa, en Estoril (POR)… Todo esto, compaginándolo con las travesías a nado los fines de semana, con algunos entrenos largos después de estas. Muchas veces nadando de lunes a domingos…
La travesía  en sí, comenzó a las 8:19 A.M. desde Punta Paloma, en Tarifa. Aunque el día comenzó mucho antes, ya que Gonzalo Orozco, Lara Payan y yo, nos levantábamos a las 5:45, ya que dormíamos en El Puerto de Santa María, creo que por miedo a que volviese a suceder lo que nos pasó el miércoles 24, fecha en la que estaba inicialmente previsto el cruce,  pero debió aplazarse estando ya en el Puerto de Tarifa, por excesivo viento de poniente. 
A las 6 de la mañana, se unió a la expedición, el padre de Gonzalo, y ya de camino para Tarifa, se nos unió el coche de Iván Franco y Mari Luz. Llegamos sobre las 7:15, y nos encontramos rápidamente con Manuel Laborda e Inma, que habían dormido en Algeciras, donde se quedaron tras el aplazamiento del cruce. Ya estábamos los 4 nadadores, y el equipo técnico al completo!!! Y se nos notaba más seguros, como más confiados que el miércoles anterior, como con menos dudas o miedos. Quizá nos vino bien ese aplazamiento…
Nos fuimos al puerto, y se procedió a realizar un briefing con Rafael Gutiérrez, presidente de la asociación, los dos patrones de los barcos de apoyo, los nadadores y el equipo técnico que iba a acompañarnos durante la travesía. Una vez resueltas las últimas dudas sobre cómo hacer los avituallamientos, procedimos a untarnos la lanolina para intentar aislar nuestros cuerpos de las frías aguas del estrecho, puesto que el cruce era sin neopreno. Usamos 3 botes de 1kgr para los cuatro, y la verdad que aunque sobro algo, no calculamos mal la cantidad.
Subimos a bordo del barco guía, y nos llevó hasta Punta Paloma, el punto más cercano de la costa Marroquí. A casi 1Km del Puerto. Y sobre las 8:15 de la mañana, nos tiramos al frías aguas. Primero Gonzalo, que nada más entrar exclamo “joder con la lanolina, si parece que llevo el neopreno puesto”, luego Iván, y Manu y yo nos hicimos más los remolones. Recuerdo que cuando yo me metí, sentí mucho frió y pensé, Gonzalo, yo no noto ese neopreno que Tú dices… Es que soy muy muy friolero.
Cuando se inició la travesía, la temperatura del agua era de 18 grados centígrados. Y los primeros 45 minutos, hasta el primer avituallamiento trascurrieron a un fuerte ritmo y sin ningún sobresalto. Con Manu tirando del grupo, y yo en paralelo a él la mayor parte del tiempo, con Gonzalo e Iván por detrás. Esa parada no fue muy rápida, y se notó mucha descoordinación. A mí, por poco si me da Lara el gel que le llevaba pidiendo casi un minuto.
Poco tiempo después, y ya al alejarnos de la costa Española, la temperatura del agua subió hasta los 22 grados, donde se mantuvo durante toda la zona central. Recuerdo que ahí ya deje de tiritar, y pude disfrutar del nado. Del agua fría pero totalmente cristalina, donde si miras hacia abajo, no llegas a ver nada por la gran profundidad, pero ves claramente a tus compañeros, la estela de burbujas que van dejando… Ves los cascos de la zodiac y el barco de apoyo. La verdad que la sensación es única.
Así llegamos al segundo avituallamiento, con 1h30min de travesía. Este salió algo más rápido, aunque ya echaba de menos la falta de referencias, que nos dijesen cuanto tiempo llevábamos, que ritmo, cuanto habíamos recorrido, cuanto faltaba,… Ya que no nos decían nada.
En este periodo, el ritmo seguía siendo bastante rápido, y estaba muy entero aun. Manu seguía tirando, excepto algún pequeño descanso que se daba y pasaba a cola del grupo. Ese tiempo, o tiraba Gonzalo o Yo, aunque la mayor parte del tiempo ya no iba en paralelo con Manu, sino junto a Gonzalo e Iván. 
Llego el tercer avituallamiento, con 2h15min de travesía, y lo hicimos mucho más rápido. Yo solo bebí algo de isotónico, tome un gel, y a nadar. Ya se veía bastante cerca la costa Marroquí, la Española ya casi no se veía. Además llevábamos buen tiempo, buen ritmo e íbamos muy enteros, así que teníamos en mente hacer una buena marca, y no había tiempo que perder. Pero seguían sin darnos ninguna referencia, y eso me quemaba bastante.
Recuerdo que en este momento, pensaba que llevábamos ya 3 paradas, casi dos horas y media nadando a un ritmo fuerte, y no tenía la sensación de que pasase tanto tiempo, los avituallamientos que eran cada 45 min, me llegaban de pronto, como diciendo, “ya paramos otra vez?” en vez de,” joe, ya está bien que paremos”.

A las 3h de travesía, se hizo un nuevo avituallamiento, que ya era el cuarto. Yo solo bebí algo de isotónico, y otro gel, pero me cabree bastante, porque veía la costa ahí mismo, y no quería perder más tiempo, si estábamos a punto de llegar, ¿para qué paramos? Aunque desde la zodiac seguían sin darnos información alguna, y cuando pregunte que cuanto falta, solo me dijo el patrón, “ya poco, venga”.
Al poco de salir de ese cuarto avituallamiento, entramos en la zona cercana a la costa, donde el agua descendió bruscamente hasta los 16 grados. La temperatura de las piscinas climatizadas ronda los 27 o 28 grados!  Con lo que volvimos a acelerar el ritmo, en parte para intentar entrar en calor, y en parte porque ya se veía muy muy cerca la costa. En este momento, el desconcierto entre nosotros era muy grande. Por un lado, veíamos la costa muy cerca frente a nosotros, pero el barco guía nos llevaba hacia la izquierda, a una zona mucho más alejada. Además sabíamos que el avituallamiento anterior había sido a las 3h, con lo que nos acercábamos, y superábamos ya las 3h10min, que era el tiempo máximo que en mi caso, quería hacer. Además el agua volvía a estar muy fría, y las más de tres horas a un fuerte ritmo, ya se empezaban a notar.
Así llegamos a un nuevo avituallamiento, el quinto, a las 3h45min de travesía, que no estaba previsto realizar. En esta parada, bebí isotónico, tome un gel, y comí un trozo de pastel. Recuerdo que Iván llego muy castigado, diciendo que no podía más! Gonzalo intentaba animarlo, y Manuel decía que qué pasaba, que llevábamos cerca de 4h ya. Yo estaba totalmente desmoralizado, por el tiempo que llevábamos ya, porque no sabía lo que quedaba aún, y porque no me decían nada desde la zodiac, ni una referencia., y porque ya tenía muy castigados los brazos, sin contar con que tenía mucho frío.

Retomamos la marcha, y entre en la parte más confusa del cruce, la parte que menos clara recuerdo. Empezamos Manu y Yo, imprimiendo un ritmo fuerte para entrar en calor, pero al poco tiempo, desde la  zodiac nos indicaba Lara e Inma que levantásemos el pie, que Iván se quedaba. Pasamos a colocarnos Manu, Gonzalo y Yo, delante, intentando cortar el agua a Iván. Pasado un tiempo, recuerdo que ya no veía a Manuel. La costa estaba al lado, y creí que el barco guía había parado ya, para esperar que tocásemos tierra, cuando en realidad, el barco guía seguía marcando el rumbo, al que solo siguió Manuel, y llego al islote de Perejil, en un tiempo de 4h19min. Yo había visto una roca en la costa, y es donde puse el rumbo, y la zodiac seguía a mi lado, con Gonzalo e Iván detrás. El islote de Perejil, ni lo vi, y debimos de pasar al lado. Así llegamos a Punta Musa, en la costa Marroquí, en 4h29min.
Nos hicieron unas fotos, y apareció Manuel, para lanzarse al agua, y hacerse otra foto con nosotros, preguntando que a dónde íbamos, y yo diciéndole, que donde se había metido él, que hacia tiempo que no lo veía.
Tras las fotos, nos agarramos a la zodiac, y nos llevaron al barco de apoyo, que se había quedado a unos 100m, ese tramo recuerdo pasarlo mal, muy mal. No sé si fue al pararte y quedarte aún más frío por causa del agua helada, o que seria, pero me dolía todo. Nada más subir al barco, nos abrigamos con las toallas, y no paraba de tiritar. Aunque eso me pasa siempre con el agua fría, nunca habían sido tan grandes. Además es cada posición que me colocaba, se me montaba algún musculo. Al rato, intente estirar un poco, pero era imposible, ya que en cada movimiento, se me montaba algún músculo.
A la media hora del trayecto de vuelta, ya estaba mejor. Nos entretuvimos viendo los delfines que nos acompañaban, y comentando ese final tan confuso que habíamos tenido, y el porqué de ese tiempo tan alto. 

El patrón del barco, nos explicó que al acercarnos a la costa Marroquí, vio que había unas fuertes corrientes que impedían tocar tierra en Punta Cires, que es el punto más cercano, donde el cruce del Estrecho a nado desde Punta Paloma tiene unos 16 Km, y donde terminan casi el 80% de los cruces.  Por eso nos llevaba hacia la izquierda, y finalmente llegamos a Punta Musa, realizando 12 millas náuticas, 22 Km, 6 Km más de los inicialmente previstos!!
Ya en Tarifa, cuando me preguntaron que sentí al tocar la costa Marroquí, dije: “se acabó el sufrimiento”, Gonzalo contesto “que ya me subo al barco”. Y es que esos últimos 6km de más que tuvimos que nadar, con el agua a 16 grados, viendo la costa marroquí al lado, y llevándonos el barco casi en paralelo a ella, tras 3h a un fuerte ritmo, y viendo que se escapaba la posibilidad de realizar una buena marca, nos machacó psicológicamente…
Aun así, mirando más fríamente los datos asustan, ya que si bien logramos el objetivo de cruzar el Estrecho de Gibraltar a Nado, el ritmo que llevamos fue asombroso, nadando a casi 5Km por hora, es decir, realizando 4.880 metros cada hora, realizando un parcial de 1´13” el 100 durante 4 horas y media. Fuimos los 323, 324, 325 y 326 cruces sin neopreno de la historia, aunque hay nadadores que tienen en su haber hasta 8 cruces la misma persona. Siendo los primeros nadadores en llegar a Punta Musa, con lo que no había referencias anteriores de tiempos de llegada a ese punto.  El tiempo de 4h 29 min, es el 151º más rápido globalmente, aunque es difícil comparar puesto que las condiciones del mar nunca son las mismas, y que además, la gran mayoría acaba en Punta Cires, recorriendo tan solo 16 Km, y no 22 Km. Y me convertí en el 59º nadador Español en cruzar el Estrecho sin neopreno.
En cuanto a fauna marina, durante la travesía se han visto multitud de delfines, un gran pez luna, un calderón y un pez volador, aunque los nadadores, no llegamos a ver ningún “bicho”, ya que la línea visual se encuentra muy baja, a ras de agua. Y nos tuvimos que conformar con ver los delfines acompañándonos en el barco de apoyo, durante la vuelta hacia Tarifa.
En la sede de la Asociación del Cruce a Nado del Estrecho de Gibraltar (ACNEG), con la carta de navegación y el diploma de haber cruzado el estrecho a nado. 

Desde aquí, quiero aprovechar para dar las gracias a todos los patrocinadores que han hecho posible esta aventura:
Cafetería, Caray Café, Talavera de la Reina.

 Inmobiliaria CGS, Talavera de la Reina.

 
Auto Escuela RACE Movil, Talavera de la Reina.

 
Auto Escuela Calera, Calera y Chozas.

 
Grupo Hostelero Tres Hojas. Hotel Ebora, Talavera de la Reina.

 
Cervecería La Alcaparra, Talavera de la Reina.

 
Oficina de Seguros, MAPFRE Rubalcaba-Lepe, Lepe, Huelva.

 
Quesos Peñitas, Belvis de la Jara.

 
Agua Valtorre, Belvis de la Jara.

 
Tienda de Deportes  A1F SPORT, Villareal, Castellón.

 
Clínica de Fisioterapia, FISIO & SALUD. Villamanta, Madrid.

4 comentarios:

  1. Hola Rubén , buena cronica , he tomado muchos datos sobre tu cruce, este verano me toca ami y a mis amigos , hay sufrimientio en el cruce pero lo que cuenta son las sensaciones de haber disfrutado de estos retos , enhorabuena

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    1. Nada Alfredo, me alegro mucho que te haga gustado, y más aún si te ha servido, de cara a tu próximo cruce.
      Mucha suerte, y muchos ánimos en los entrenos!!!!
      ¿Cuantos sois los que cruzareis juntos?

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  2. ¿comentario?...no hay palabras, quizás una....ENHORABUENA!!!

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