viernes, 1 de agosto de 2014

Natación en Aguas Abiertas, ¿Deporte de Contacto?

Siguiendo la línea del post publicado antes de ayer en mi Blog: “Natación en Aguas Abiertas, ¿Deporte de riesgo?”, pero en una línea no tan seria, quería contaros este otro post, que se podría considerar una 2º parte del anterior, en tono de humor.
Y es que la natación en Aguas Abiertas, al contrario que lo que pueda ser la natación en línea o en piscina, se podría considerar un deporte de contacto. Y para el que no se lo crea aún, le voy a poner unos ejemplos, a ver si cambia de opinión después de esto.

- El “contacto” puede venir provocado por las “caricias” de otros u otras competidoras. Se suelen dar en los momentos de mayor concentración de nadadores en menos espacio, las salidas y los giros de boyas. Algunos son totalmente fortuitos, y otros son algo más intencionados.

- También se pueden producir “caricias”, al pasar los las boyas. Hay casos que estas se encuentran amarradas con cadenas de acero, en vez de cuerdas. Otras las boyas son de fibrocemento en vez de materiales plásticos. Y si alguno calcula mal el espacio que tiene para pasar, o es empujado por otros competidores, puedes terminar rozándote con ellas.
 

- En otras ocasiones, el contacto se produce a través del golpeo de otro competidor. Aquí también puede ser involuntario, en zonas donde la concentración de nadadores es alta, o totalmente voluntario, para conseguir alguna de estas opciones: Que dejen de seguirte los pies, que dejen de golpearte los pies continuamente, que deje de golpearte algún nadador que va muy pegado a ti,…
De estos golpes, los más peligrosos para mí, son los que van a la cara. En los primeros metros de la Travesía de la Ría de Punta Umbría 2008, de un codazo me partieron las gafillas, y tuve que hacer el resto de la prueba sin ellas, con los ojos cerrados, y abriéndolos alguna vez al respirar aprovechando para mirar de frente y orientarme. Gane aquella prueba.
En la Prova de Mar de Lagoa, en 2007 y 2013, recibí otro golpe en la salida. Esta vez no me partieron las gafas, pero me entro agua. Y entre esto, y el golpe. Llegue las dos veces con el ojo así, un año con un buen corte, y el otro con el ojo bastante rojo:
 

Y en la Travesía de Sotogrande en 2017, recibí un impacto fuerte y de lleno en el ojo izquierdo. Fue en los primeros 300m de una prueba de más de 2.000m, de manera involuntaria, pero a causa de la falta de experiencia del otro nadador, un joven de menos de 17 años, que iba nadando "demasiado" cerca de mi, y empujándome además hacia el lado que no era. Pare de nadar, para dejarle pasar y ir yo hacia el lado bueno, con la mala suerte que al pararme y levantar la cabeza para dejarlo pasar, me llego un imparto seco y directo al ojo.

- En otras ocasiones, el problema viene cuando ya casi has acabado la prueba. Vas nadando en paralelo con otro nadador, y sales corriendo por la playa con él, para no perder la posición. Aquí te pueden pasar varias coas: Que pises mal y se te gire el tobillo, con la consiguiente caída; que se te suba el gemelo con las consiguientes escenas de sufrimiento;…

- Otro de los riesgos, aunque no sea un “contacto” en sí, pero que se sufre más si cabe, es el problema de las hipotermias. En Aguas Abiertas, hay veces que el agua se encuentra frío, 19-18 grados. Algo que si solo nadas en piscina climatizada, donde como muy frío está a 27 grados,… Pueden ocurrir casos como el de la foto.

Y después de todo esto,.. ¿A alguno le quedan ganas de nadar Travesías en verano??? Jejejeje.

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